martes, 2 de julio de 2013

Dejar de soñar para vivir un sueño.

El otro día, viendo unas fotos, me transporté en el tiempo hasta aquellos años que quedaron atrás, hasta el primer amor que tuve. Benditas fotos. Nunca olvidaré aquel primer beso, ni aquella película, ni las noches sin dormir, así como todas las tonterías que una niña que está descubriendo el amor hace. Pensaba que jamás querría a nadie como quería a aquél chico. Pensé en que pasaron muchos más por mi vida, y aunque me enamoraba, nunca llegué a querer tanto, y me juré a mi misma que jamás lo volvería a hacer. Cuando te destrozan el corazón se aprende. A mi aquella historia me hizo aprender. Fui pasando fotos, y con ellas acercándome un poquito más hacia el presente. 2012. Qué año tan terrible y tan maravilloso a la vez. Se rompió mi vida por completo. Y cuando pensaba que ya nada podría solucionarlo, que estaba absolutamente todo perdido... que ya no merecía la pena seguir hacia delante, le conocí. No me gustaba, ni siquiera le hacía caso. Pero un día me llevó a la playa, y me besó mientras la marea hacía que las olas fueran imparables. No le quiero- pensé. No duraré con él- me repetía a mi misma una y otra vez. En realidad, simplemente no me daba cuenta, en realidad, me empezó a gustar, y puede que quizás tardase un día más en enamorarme. No me estaba dando cuenta, no lo quería ver. Estaba empezando a amar a ese chico, por más que yo me hubiera jurado no querer nunca más a nadie de verdad. Estaba pasando sin que yo quisiera. 
Con el tiempo me di cuenta de que el verdadero amor es ese. El que por más que quieras evitar, no puedas, aquél que haga tragarte todos los principios que algún día construiste en tu vida... Aquél que te haga frenar cuando en realidad siempre pensaste, que eras tú quien ibas a frenar a alguien algún día. Aquél que sin ninguna contemplación tira al suelo años y años de esfuerzo por ser fría, para que simplemente no volvieran a destrozarte el corazón, y a la vez un poquito el alma. 
Hoy, ha pasado un año y casi tres meses desde que empecé a querer a la persona más maravillosa, fantástica y buena que he conocido nunca. Hoy, aquello que yo me prometí ha pasado al olvido para dejarme querer por alguien que me recuerda quién soy cada mañana. 
Y es que hace un año, tres meses, y cuatro días empezó mi historia de amor, aquella que me juré que nunca llegaría. Mentiría si dijera que estoy tan enamorada como con aquél chico de cuando tenía 14 años. Esto sobrepasa cualquier límite que yo me hubiera podido imaginar nunca, esto sobrepasa todas mis expectativas. 
Por haberme hecho tan inmensamente feliz, y por no haber dejado que nunca dejara de luchar. Por todo eso y muchísimas cosas más, te juro, que siempre estarás conmigo. Pase lo que pase.


CPB. Tú sabes todo mejor que nadie. Te amo.


Carla#

2 comentarios:

  1. Creo que es mi momento el que me hizo terminar aca, leyendo tu nota, el momento en el que tengo una lucha interna entre concretar un sueño o seguir con la persona que amo. No podría estar resumido de mejor manera "El que por más que quieras evitar, no puedas, aquél que haga tragarte todos los principios que algún día construiste en tu vida".

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    1. Siento contestar taaaan tarde. Pero me alegro que mis palabras, de alguna forma te ayudaran o te hicieran reflexionar en algún momento. Espero que al final tomaras la decisión que más feliz te hiciera, el corazón siempre elige lo que realmente queremos, aunque a veces nos haga tropezar.

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