sábado, 20 de noviembre de 2010

Carta para el Destino.

Hola ¿qué tal estás?
Por aquí han cambiado muchísimo las cosas, la verdad. Ya no está nada como estaba cuando te fuiste. Ha cambiado absolutamente todo, desde los muebles del comedor, psando por mi forma de ser, hasta la de mi madre incluso.

En estos años ha dado tiempo a que cambien muchas cosas, demasiadas incluso.
¿Sabes? ya no soy la niña tímida y poco segura de sí que era antes, ya no agacho la cabeza cada vez que la vida me da una patada, y no me escondo de los problemas para que no me pillen como hacía antes; no. Ahora suelo ir por la calle con la cabeza bien alta, sin ningún problema a enfrentarme con lo que me venga, y me he vuelto un tanto orgullosa para las cosas que necesitan orgullo. Y la verdad, las cosas me van muchísimo mejor, gracias a esto, he conocido a personas inolvidables, personas que han cambiado mi vida por completo, personas que me han hecho reír y han llorado conmigo, aunque también personas que me han hecho llorar. He conocido a gente que ha tirado por el suelo todos mis esquemas, personas que me han dejado sin palabras, y a otras tantas a las que yo he dejado sin.
Todo esto me ha llevado a pasar por muchísimas situaciones, unas que han provocado euforia ¿conoces esa sensación?, es mágica, hasta que no la conoces por mucho que te lo expliquen no sabes bien como te puedes llegar a sentir. Aunque también he pasado por momentos que han sido de llorar en un rincón, apartada del mundo, simplemente porque lo necesitaba.
Me he dado cuenta de que no se puede depender de nadie, porque me dí cuenta de que hay más vida detrás de la gente que piensas que con ellas va tu futuro entero, porque no es así, el futuro de uno mismo lo tiene cada uno en sus propias manos.
También te tengo que decir que aún así sigo teniendo los mismos defectos de siempre, e incluso alguno nuevo. Sigo siendo igual de desastrada que siempre, sigo con mis chillidos cuando me pongo nerviosa, suelo ser un tanto pesada de vez en cuando, y me distraigo con ver una mosca al estudiar.
En todo estos años me ha dado tiempo a cumplir muchos de mis sueños sin dejar de luchar por mucho que la vida me haya puesto la zancadilla mil veces, que te puedo asegurar que me la ha puesto, y ahora de vez en cuando me la sigue poniendo, pues no es todo de color rosa siempre, aunque me gustaría la verdad...
Pero se aprende siempre de todo, incluso de las caídas, porque ahí es cuando ves de verdad la gente que tienes incondicionalmente a tu lado a pesar de la situación, y es que no todas las personas a la hora de la verdad están ahí.
¡Ah! se me olvidaba... Sigo con las miamas manías tambíen; sigo acariciando los puños de las mangas de los pijamas, sigo diciendo "pasatos" en lugar de zapatos, sigo rayándome la cabeza por cualquier tontería, sigo dicíendole a mi madre que sería mas ordenada si me comprase un perro, sigo curijiéndome los dedos, y sigo riéndome de los chistes malos.
¿Y sabes qué? he dejado de darle importancia a las cosas que no la tienen, y ahora sólo se la doy a las que de verdad la tienen, o la merecen, eso me ha ayudado muchísimo a ser más positiva, a ser más felíz, a vivir de otra forma mucho mejor a la de antes.
Y bueno, ¿te acuerdas de cuando decía que nunca le iba a dejar de querer?... Me dí cuenta de que sólo er auna niña encaprichada con un chico. Eso lo descubrí en cuanto conocí a una persona que puso mi mundo patas arriba por completo; hizo que absolutamente todo cambiara, entonces descubrí de verdad lo que es estar enamorada, lo que es querer a alguien hasta incluso ser capaz de dar tu vida por él. Entonces yo era la típica persona que decía que jamás iba a dejar de quererle, ni aunque pasaran mil años; y una vez más me equivoqué, deje de quererle, para pasar a querer a otro como no había querido ni siquiera a este primero, al que denominaba "el amor de mi vida", ahora la verdad, me río de eso que decía. Y es que sólo enamorándome de éste último, me he dado cuenta de tantas y tantas cosas; como que el amor, no es sólo sufrir por las jugadas que te puedan llegar a hacer, sino que tambíen hay personas que intentan no hacertelo pasar mal, aunque eso sea imposible, porque quieras o no, siempre habrá una noche en la que te asomes a la ventana y te quedes mirando al cielo, preguntándote por qué todo tiene que ser así. Aunque siempre que puedo, intento sacarle el lado positivo, enfocarlo de manera que no duela tanto.
No sé, como ya te he dicho parezco otra persona, y eso también ha tenido que ver con que ahora estoy segura de mí misma, aunque eso es también a las personas que han hecho posible eso, apoyándome y dándome confianza y seguridad; esa gente también han tenido que ver en que yo sea quien soy hoy.


En definitiva, estos años de mi vida han dado para mucho, y espero que los que vengan sigan dando para mucho tambíen.
Espero volver a saber de tí pronto, Destino.

Att: Carla

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